Nota escrita el 1 de Julio probablemente a las 4 am.

 Aquí me tienes, escribiendo de madrugada viendo botellas queriendo llenarte de besos. Toparme contigo y mirarte como si el pudor y la vergüenza no fueran parte de mi. Hay un montón de cosas que me encantaría decir, pero por tu bien y hasta por el mio es mejor que queden en ideas que se fueron con el tercer porro del dia o con alguna otra distracción. Eres el pensamiento recurrente en las estrechas calles de mis pensamientos; donde todo choca, hay un tráfico terrible y parece no para de llover.


En este caso al pensar en ti y al mismo tiempo pensar en agua, me dan ganas de que conviertas el agua en vino y consiguientemente pasar de ser este simple ser humano, a ser tu copa. Siempre quiero ser tu copa, tu vaso, tu taza. Quiero tener tus labios adheridos a mi piel sin excusa, sin pretextos. Me gusta saber a ti, me gusta pensar que te gusta saber a mi y me gusta pensar que también fantaseas con aventuras que de momento solo estaran en mi cabeza y con algo de suerte en la tuya.

Existen un par de cosas que me gustan de ti, ya lo sabes. Tus ojos, tu culo, tu pelo, tu voz ronca y cuando te ries a placer. Me gusta como ahogas los gemidos y jadeos, me gustan tus manos en mi cabellera trazando el camino que aleja mis penas; me gusta el sabor de tu saliva y tu olor. Todo esto parece amor y si hay amor, existe el miedo porque ni a ti, ni a mi nos han enseñado a amar por encima de todo y amar da miedo. No soy nadie para hablarte de amor, tampoco me creo suficiente para amarte pero mentiria si te digo que no tengo ganas de hacerlo o de que me está comiendo la duda de que capaz lo esté haciendo de manera inconsciente.

En resumen, algunas veces sueño despierta y debo confesar que en par de sueños nos convertimos en océano y bailamos para provocar el vaivén de las olas, en otras ocasiones hacemos el amor. Parecen iguales, sin embargo te digo que son totalmente diferentes...

Y las dos me gustarían, contigo. 

Comentarios

Entradas populares