Somari fallido de la ilusa.
También soy presa de pensar que la gente cuando dice las cosas las dice en serio y no porque la situación la amerite. La victima pasa a ser victimario al momento de poner su orgullo de por medio y afilarlo tal cual un cuchillo. Donde hay amor no hay cabida para la arrogancia, la vanidad y el exceso de estimación propia, porque que puede llevar al complejo de superioridad y si caemos en ese juego del ser superior, entonces avísame cuando nuevamente te hagan visitar el Sena desde tu propia cama o te sacudan el mundo como solo yo se hacerlo, que se preocupen en que te olvides de dar y entiendas que también es permitido recibir. O que te escriban canciones. O que hagan de tu recuerdo un poema, en fin, avísame cuando alguien mas te convierta en arte.
Esto no se llama crónicas de una ilusa en vano, hay que tener coherencia entre palabra y acción.
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